El Sol

La estrella central de nuestro Sistema Solar

Parámetros Estelares

Tipo Espectral: G2V (Enana amarilla)

Radio: 696.340 km (109 R)

Masa: 333.000 M

Temperatura Superficial: 5.505 °C

Edad: ~4.600 millones de años

El Espectro Solar

El Sol emite luz en un amplio espectro electromagnético, principalmente en el rango visible, pero también en frecuencias infrarrojas y ultravioletas.

En el campo de la astronomía, analizar el espectro de la luz solar (y de otras estrellas) mediante espectroscopia nos permite conocer su composición química, temperatura, densidad e incluso su movimiento orbital. Las líneas oscuras de absorción presentes en su espectro (conocidas como líneas de Fraunhofer) actúan como una huella digital que nos revela los elementos químicos específicos que componen su atmósfera exterior.

Fenómenos Solares

El Sol no es una esfera de gas estática; en realidad tiene un "clima espacial" extremadamente dinámico y violento. Emite constantemente el viento solar, un flujo de partículas cargadas (principalmente electrones y protones) que viaja por todo el sistema solar a cientos de kilómetros por segundo.

También experimenta perturbaciones masivas como manchas solares, erupciones y eyecciones de masa coronal (CME). Cuando el viento solar y las enormes nubes de plasma de las CME interactúan con el campo magnético de la Tierra, generan las espectaculares auroras boreales y australes. Sin embargo, también pueden representar un peligro, ya que tienen la capacidad de causar disrupciones magnéticas, interferir con el GPS, dañar satélites y colapsar redes eléctricas en la superficie terrestre.

Proyectos Futuros: Propulsión Solar

Una de las tecnologías más fascinantes para la exploración del espacio profundo son las velas solares (propulsión solar).

Aunque los fotones (las partículas elementales de la luz) no tienen masa en reposo, sí poseen momento lineal. Cuando la luz inmensa del Sol choca contra una superficie grande, ultradelgada y altamente reflectante como una vela solar, transfiere parte de ese momento, ejerciendo una ligera pero constante presión.

De forma muy similar a como el viento empuja un velero en el mar, esta presión de radiación puede empujar una pequeña nave espacial. La inmensa ventaja de esto es que permite a una sonda acelerar gradualmente a velocidades vertiginosas, sin la gravosa necesidad de transportar enormes tanques de combustible químico. Esto abre la puerta a misiones interestelares de largo alance.